
Se tiende a pensar en otorgarle al deporte un significado de premio, compensación, con lo que si los niños no cumplen sus "obligaciones" se les ha de castigar con él. Sin embargo, tiene un poder mucho más significativo que un simple castigo, con él se pueden obtener muchas más cosas si se emplea con eficacia.
Por ejemplo, un niño que le gusta el fútbol y está en un equipo, pero no está rindiendo en las clases ya que el tiempo que le queda para hacer la tarea y estudiar lo dedica a otras cosas como ver la tele, jugar a la consola o simplemente a hacer el vago. Pues el remedio no debe ser que deje de asistir a los entrenamientos, pero de lo que sí se le puede privar es del fruto de sus entrenamientos. ¿Para qué va un niño a entrenar 3 veces por semana? obviamente para la compensación de el fin de semana jugar el partido ¿no? Pues es ahí donde tenemos que intervenir.
El entrenamiento en sí aporta mucho más que una satisfacción (la de jugar el partido los domingos

En conclusión, el deporte es un buen aliado, debemos saber manejarlo.
http://www.barcelona2004.org/esp/banco_del_conocimiento/documentos/ficha.cfm?IdDoc=500
http://www.educacioninfantil.com/displayarticle140.html
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